¿Qué es lo real?
- Manuela Rendón

- 25 abr 2025
- 2 Min. de lectura

Siendo las 11 de la mañana de un día cualquiera en el que escribo, por suerte, llevo semanas pensando una y otra vez, ¿Qué es más real, lo que sentimos aunque nadie lo vea, o lo que mostramos para que alguien lo reconozca? y en definitiva, me cuesta responder objetivamente, por análisis subjetivo siempre ha estado claro para mi, que hacer por recibir, va más por uno que por el otro. Esto de sentir sin negociar, sin disfrazar, sin pedir, cuida más la naturaleza de un sentir puro, limpio, escaso. Ahora, ¿Qué valoriza sentir sin ser visto? más que la complicidad de serse fiel a uno mismo, en definitiva yo creo que reitera la posibilidad de cuidar ese sentimiento de expectativas, conocer la verdad, una verdad intocable por sugestiones, por miedo al rechazo o más que eso, por miedo al silencio.
Como bien lo hemos mencionado en varias redacciones, con el otro no podemos hacer nada, y con esa premisa, corta, basta, simple, nos pudimos haber ahorrado personajes de dramas adaptados. Porque las cosas son como las sentimos, y si adaptamos ese sentimiento al otro, ¿Qué encontramos? dispersión. Hay una abstención cuando las cosas se mezclan entre lo que piensa uno y recibe el otro. Desde el punto cero en el que otro sabe lo que sentimos, le otorgamos un juego visible y moldeable, del cual, no siempre, pero en algunos casos no hay salida.
Por otro lado, pensarnos el contar para que el otro lo reconozca, más allá de que filtra la naturaleza de lo pensado, indudablemente si crea una realidad que determina un puente, donde el otro recibe información y retribuye una devolución, ¿expectante? ¿igual de filtrada? ¿consecuente? o ¿contraria?, de todas maneras recibimos una carga que se asume, esa reacción del otro frente a lo que sentimos. Butler, quien menciona que las identidades no solo son sentidas, sino también actuadas, el mostrar en muchos casos es construir, a través del lenguaje, del cuerpo y de la mirada del otro, un escenario más completo. Como lo menciona Garcia en el amor en los tiempos del cólera, ´´mostrar se convierte en una forma de esperar el eco, lo que se cuenta y se recuerda´´.
Ahora bien, a la pregunta de que es más real entre lo que se guarda o lo que se cuenta, hay una lista ilimitada de espectros filosóficos dentro lo social e individual, incluso dentro del concepto de verdad y percepción. El punto, es que tenemos un reto inmenso en quitar el miedo a quedarnos solos en la conversación. Porque según esto, lo que nadie ve pero esta, no necesita testigos, es el siniestro de ser el primero en dar las palabras, de una sensación sin remedio, pero aun así, siendo la respuesta más obvia, no construye ni trasciende, sin que el otro lo reciba.
A todas estas, en esta conversación intima conmigo, solo pienso: que regalo es encontrarse con alguien con quien puedas ser sin tener que traducirte... eso nos simplifica un poco la abstención.
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